Comparte
Arroceros granmenses prevén  alternativas para obtener mayores rendimientos en producción del cereal. Foto: Captura de pantalla. CNC TV

Nuevas técnicas para el manejo integral de la nutrición en el cultivo del  arroz implementan productores extensionistas de Granma para alcanzar mayores rendimientos en este cereal altamente demandado por la población cubana. 

Los arroceros de Granma se saben los mayores productores del cereal en el país y en ello han desempeñado un papel importante las técnicas de manejo integral para mejorar el estado de la planta y sus rendimientos. El arroz necesita para su crecimiento y nutrición porciones adecuadas y oportunas de nutrientes que extraen del suelo o de fertilizantes; entre los principales elementos se encuentran nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, azufre, hierro, silicio y otros microelementos. Su adición en la cantidad correcta aumentará la velocidad de crecimiento, la materia seca y el rendimiento en  grano.

Estudios realizados en este tipo de cultivo revelan que el nitrógeno evita el amarillamiento de la hoja, el fósforo reduce los desórdenes fisiológicos de la planta al estar tanto tiempo bajo agua y el potasio ofrece más resistencia y previene enfermedades; de ahí la necesidad de incorporar estos elementos en biopreparados como complemento del abono tradicional con fertilizantes químicos.

En este sentido destaca el campesino René Urquiza, del municipio granmense de Río Cauto, productor extensionista que es líder en la implementación de estas técnicas que favorecen la nutrición del arroz. Este hombre aplica biofertilizantes y bioestimulantes como complemento de la fertilización mineral mejorando la eficiencia, se reduce la contaminación y alcanza mayores rendimientos agrícolas.

Algunos implementos entregados a los granmenses como parte del proyecto con la agencia de desarrollo agrícola JICA de Japón. Foto: Captura de pantalla. CNC TV

Urquiza afirmó que en 2008, cuando le fue entregada la tierra en usufructo para esta actividad, lograba rendimientos de 3 a 4 toneladas por hectárea; actualmente, se encuentra por encima de los 5.2 toneladas por hectárea, gracias al adecuado manejo de la nutrición.

La aplicación de esta técnica es parte de un proyecto subscrito por el Instituto de Investigaciones de Granos en Granma y la agencia de desarrollo agrícola JICA de Japón; en una primera etapa ha ofrecido buenos resultados no solo para la sanidad de la planta, sino en el contenido de materia orgánica del suelo, por eso se extiende a los arroceros del territorio en talleres de campo, buscando que se eleven los rendimientos agrícolas en todas las estructuras de base dedicadas a este cultivo.

Con su correcta aplicación se prevé que los arroceros de Granma alcancen los resultados planificados para 2019, al comprometerse con 90 mil toneladas de arroz para el país; aunque el pasado año alcanzaron un record histórico al entregar más de 84 mil toneladas de arroz, todavía no se conforman, sobre todo conociendo que la demanada de este producto es muy alta en Cuba.

En esta isla antillana se produjeron en 2018 doscientas 80 mil toneladas, pero eso solo representó alrededor del 30% de  todo el cereal que demandó la nación, el resto se importó. Buscar entonces mayores rendimientos en el fondo de tierra dispuesto para el cultivo, es una de las premisas de quienes se dedican a la tarea.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve + 18 =